Empieza el curso. Las aulas se llenan de actividad, las familias retoman nuevas rutinas y los profesores se preparan para una de las citas clave del otoño: las reuniones con padres.
En vez de ilusión, suele haber tensión. Sobre tu mesa se acumulan notas con peticiones de hora, las familias llaman en tu descanso para modificar su cita y la mitad de las reuniones no se celebra. Así, la energía del inicio de curso se transforma en noches reorganizando la agenda para el día siguiente.Leer el artículo