Cada año, algunos de tus clientes habituales deciden dejarse crecer la barba durante 30 días. A primera vista, noviembre parece el mes más tranquilo para la barbería. En la práctica, los barberos que se preparan con tiempo suelen vivir uno de los periodos más ajetreados del año, porque la demanda no desaparece: se desplaza.Leer el artículo