Los salones de uñas tienen algunos de los clientes más fieles del sector de la belleza, pero esa fidelidad no aparece sola. La diferencia entre un salón que se esfuerza por llenar los huecos del martes y otro con la agenda completa dos semanas por adelantado no suele ser el talento ni la ubicación, sino los sistemas: cómo reservan los clientes, cómo les recuerdas las citas y cómo haces que volver sea la opción más fácil de la semana.Leer el artículo